miércoles, 18 de abril de 2012

Londres



Hoy la entrada no va sobre películas sino sobre el viaje a Londres que hemos hecho. Del 11 al 14 de abril hemos estado visitando la ciudad y nos ha encantado tanto que nos hubiéramos quedado a vivir allí!
Los billetes de avión los cogimos por una oferta que ví en Rayanair en enero, y en estos tres meses he estado planificando el viaje para poder exprimir los días al máximo. Nos alojamos en el Easyhotel Victoria, una cadena de hoteles con habitaciones minúsculas pero limpias y básicas para dormir y pegarte una ducha después de un largo día de pateo.
Después del viaje Manises- Stanted- Londres,  llegamos al hotel sobre las 4 de la tarde. Como  estaba cerca de la abadía de Westminster, eso fue lo primero que visitamos, me gustó mucho aunque Notre Dame me dejó más impresionada.



 Luego las casas del parlamento y el Big Ben, realmente impresiona y te sientes realmente atraído por ese edificio, debe de ser algún efecto que tuvo sobre nosotros la película V de Vendeta.



   Recorrimos el Támesis y cruzamos el puente hasta los pies de la gran noria, aunque realmente no me dieron ganas de subir. Callejeamos por calles preciosas como la de Whitehall donde entramos a una zona de caballerías, en esa misma calle nos encontramos con el nº 10 de Downing Street, pero fue una pena que actualmente y desde 2005 no dejen acercarse a la casa por motivos de seguridad.

 Andamos hasta Trafalgar Square, una gran plaza con el reloj  de la cuenta atrás a las Olimpiadas de este verano, allí de forma majestuosa se alza el museo Nacional.

 Cerca estaba Convent Garden, un lugar especial, con tiendecitas caras, locales, cafeterías y restaurantes, todo un tanto pijillo, pero con encanto. Continuamos hasta  Picadilly repleto de gente, entramos a la impresionante tienda de 5 pisos de M&M y paseamos por el  Soho y ChinaTown, un nido de calles donde solamente hay restaurantes y locales chinos. Lógicamente… no me convenció ya que no nos gusta la comida de ese país.


 A la vuelta hacia el hotel nos hicimos unas fotos en Buckingham Palace, la verdad es que por la noche vale la pena ir. No hay absolutamente nadie, todo el mundo se desplaza a la zona Picadilly y el palacio parece una zona desolada.


 El segundo día, fue de muchísimo pateo, empezamos en el parque St. James y luego recorrimos Hyde Park, nos encantó la tranquilidad, lo verde que estaba todo, el buen aspecto de la vegetación… sin excrementos sin basuras…eso sí había unas ardillitas muy astutas que se te arrimaban para comer de la mano.







 Fuimos recorriendo el impresionante lago hasta llegar a la estatua de Peter Pan, y la fuente dedicada a la princesa Diana de Gales. Después volvimos de nuevo por el parque, por el camino entramos a la tienda Hard Rock, y me compré un precioso colgante de recuerdo. hasta el Buckingham, esta vez estaba llenísimo, en ese momento eran las 11:30 y acontecía el cambio de guardia. Una ceremonia, algo larga y pesada puesto que hay muchísima gente y lo ves todo un poco lejos y detrás de la verja.

 Después de almorzar y recobrar fuerzas en una fuente de St. James.... Fuimos andando hasta la gran ópera Royal Albert, allí se puso a llover de manera intensa y aunque nuestro plan era llegar hasta el palacio Kensington... nos fuimos al museo de Historia Natural.


 Hicimos casi una hora de cola, la lluvia duró poco y no nos mojamos en exceso. Entramos y vimos varias salas de animales disecados y maquetas, es todo un mundo ese museo, muy bien organizado y con muchas cosas interesantes sobre la evolución y sobre especies extinguidas, ideal para los niños porque puedes observar cualquier detalle de todos los animales. Cuando llevamos allí una hora empezamos a plantearnos en hacer los 45 minutos de cola para entrar a la exposición de los dinosaurios pero  de repente.... MENSAJE DE EVACUACIÓN! Una y otra vez por los altavoces se nos invitaba a salir rápido del museo porque era una evacuación de emergencia.... todo el mundo fuera, puertas y más puertas, todo el mundo rápidamente fuera del museo. Todavía no sabemos qué paso!
Al salir nos encontramos un poco desubicados porque salimos por puertas de emergencia y nuestros planes de ir al Museo de Ciencia se vieron truncados. 



Fuimos caminando hasta los Harrods, los grandes almacenes, pero entramos y salimos porque había muchísisisisma gente, un agobio enorme y además sabíamos que nuestra cartera no daba para comprar absolutamente nada allí.  Nos dirigimos por la calle de las compras Regend Street  y entramos a una de las jugueterías mas grandes del mundo, Hamley, subimos hasta la planta de los Legos y allí nos hicimos algunas fotos con los legos de la familia real inglesa.
 

 
 También entramos al Trocadero, un gran edificio de máquinas recreativas, consolas, videojuegos, zonas de baile… un sitio muy peculiar que no te deja indiferente.
Cenamos una mini pizzería con mucho encanto pero que nos desencantó un poco porque esperábamos cenar más cantidad.
Después nos dirigimos hacia London Eye para ver la fachada el Acuario de noche y nos hicimos fotitos en el Big Ben, aunque costaba hacerse una foto con tanta gente pasando.Empezaba a hacer mucho frío por lo que después de disfrutar de unas vistas nocturnas nos dirigimos hacia Victoria para descansar en el hotel.
 

 
A la mañana siguiente repusimos fuerzas en el supermercado Tesco, la verdad que de gran utilidad para ahorrar unas libras. Emprendimos la aventura de coger los metros y los autobuses, nos costó 14 libras los dos y de forma ilimitada podríamos coger todo el trasporte que quisiéramos. Nos dirigimos a la estación Tower Hill, y desde allí empezamos nuestra visita por fuera a la Torre de Londres. La verdad es que estando allí nos dio pena no haber entrado, pero bueno, creo que con la serie de los Tudor realmente no nos quedó nada por ver. Entramos a la tienda de souvenirs, que pasada de recuerdos, pero eso sí, precios desorbitados (45 libras unos muñecos de trapo de Enrique VIII y sus esposas).
 

Dimos toda la vuelta a la torre de Londres y nos hicimos las primeras fotos en London Bridge, un puente que impresiona por su altura.

 

Cruzando el puente divisamos un nuevo rascacielos que están haciendo, le falta la punta, pero tendrá forma de pirámide, era impresionante ver 6 puntos en la extraordinaria fachada, eran operarios poniendo piezas de las ventanas. Increíble!
 
Paseando llegamos al Ayuntamiento y también a la una exposición sobre las mazmorras, la cola era eterna, incluso más que en cualquier otro sitio más conocido y turístico. Cogimos un bus justo delante de la parada de la mazmorras porque veíamos que se hacia eterno llegar  al teatro de Shakespeare. Nos metimos por unas callejuelas y aparecimos justo detrás del teatro. Desde fuera es pequeño, y están en obras en las aceras por lo que desluce bastante la entrada. Hasta junio no hacen obras de teatro por lo que solamente lo vimos por fuera y entramos al hall, allí en la cafetería almorzamos.
 
Al salir vimos el edificio del Tate Moderm y emprendimos una recta por el puente….. cruzando el Tamesis hasta llegar a la catedral de St. Paul. Me sorprendió mucho su cúpula la segunda más grande del mundo después de la de San Pedro de Roma.

 
 

 Después de reposar unos minutos en un banco frente a la catedral, cogimos otro bus hasta The monument, una columna gigantesca en mitad de un sinfín de edificios enormes. Le falta plaza a esa columna ya que queda muy escondida y no se puede apreciar bien su majestuosidad, la columna conmemora el incendio que destruyó parte de la City en 1666.
 
Después cogimos un metro que nos llevó hasta Camden Town, en el metro nos sentamos junto a personas con un look muy particular, sacadas de un cómic manga, cosa que nos hacia presagiar que todos íbamos a dar al mismo sitio.
 
Camden nos sorprendió gratamente, hay cientos y cientos y cientos de paraetas con ropa (vestidos muy monos para salir en verano) creo que la moda se expandirá y dentro de poco verá todos esos modelitos en los mercados españoles. En Camden todo tipo de tiendecitas y estilos tienen cabida, souvenirs, tiendas de muebles, de comida de todo tipo, de cámaras, gorras, cuadros, ropa extraña…. Es realmente para perderse. Comimos pizza, había muchísimos puestos de comida, aunque realmente lo que más abundaba era la comida china y a nosotros… no nos iban los fideos y la comida picante. Sentados en el suelo nos comimos una rica pizza por 6 libras.
 

 Después continuamos nuestra visita por la zona del establo, con decoración de caballos gigantes, entramos a varias zonas y vimos una tienda de cuadros muy interesante. Compramos un bus típico londinense y sobre las 4 nos marchamos en metro hasta el British Museum.
Qué decir, pues que es impresionante todo lo que hay allí, cualquier cultura tiene cabida allí y puedes observar realmente cosas maravillosas para alguien Humanista como yo. Por destacar algo, me quedo con la zona egipcia, con tres de las momias que días anteriores había visto en unos documentales y también con los trozos del Partenón. También visitamos las salas japonesas, sirias, africanas, europeas…sencillamente te pasarías allí días.
 
 

 Después de 3 horas, salimos allí con los ojos llenos de esculturas milenarias y nos encaminamos a despedirnos de la zona 0 Picadilly! Nos sentamos a los pies de Eros a contemplar como  la gente iba de un sitio para otro.
Quisimos dar un par de vueltas con el bus pero finalmente y viendo que se hacía un poco tarde y queríamos tener claro dónde nos esperaría el bus de Terravision pues nos fuimos hacia la zona Victoria. Cenamos en la estación de metro y después nos dirigimos al Pub Shakespeare, un local típico londinense con música en directo. Muy buen ambiente y una Carlings nos esperaban. Bailamos un poco mientras una malhumorada londinense nos cuidaba las cosas… después de despejarnos y entrarnos las congoja porque esa estaba siendo la despedida… salimos de allí cuando empezaron a caer las primeras gotas.
 

 Fuimos hasta el hotel y recogimos las maletas. Nos salió bien, todo el día 5 libras, la verdad es que fue un acierto preguntar y dejarlas en el hotel. Después de vuelta a la estación donde nos esperaba en bus. Subimos y abandonamos Londres en aquel oscuro bus. Por las ventanas veíamos cada una de las cosas que habíamos recorrido y nos alejamos y alejamos kilómetros y kilómetros pero no dejamos de ver ciudad. Nos preguntamos donde vivía la gente porque todo estaba vivo, todo eran tiendas, cafeterías, restaurantes…. Nos medio dormimos y llegamos al aeropuerto. Allí estuvimos 4 horas, en el suelo, “durmiendo” como perros que no tienen donde caerse muertos. Todo el mundo había cogido sitio en las butacas cómodas. A las 4 de la madrugada una vocecilla te decía…. “Good Morning!” y te invitaban a levantarte y a despejar la zona.
En la zona de embarque estuvimos 3 horas más, allí vivimos momentos de pánico cuando a un chaval le dio un ataque de epilepsia y casi se queda en el sitio. Gracias a dios lo revivieron. A las 7:30 y con media hora de retraso subimos al avión totalmente molidos, reventados y con mucho sueño. Junto a un niño que no dejó de comer chicles sobrevolamos los cielos hasta que llegamos a Manises.

Viaje, perfecto y con muchas ganas de que llegue el año que viene para hacer otro, me ha encantado recorrer Londres y sobre todo con tan buena compañía. ( Tqm)



4 comentarios:

Pedro dijo...

Yo tambien me lo pase muy bien, volveremos!

Pedro dijo...

Yo tambien me lo pase muy bien, volveremos!

Anónimo dijo...

Muy bonita toda tu narracion, dan ganas de coger un vuelo y plantarte a vivir todo lo que habeis vivido.

Cinderella at Midnight dijo...

Uaaa, un montón de información. ¡GENIAL! Veo que os lo pasasteis requete bien. Lástima por lo de la comida. Nosotros tuvimos muuucha suerte y acertamos con todos los sitios a los que fuimos, menos uno, en Piccadilly, que ya presagiaba ser pijo y malo (y así fue). Pero los demás sitios que probamos (generalmente cosas locales a los que suelen ir los londinenses a comer), estuvimos de fábula :)

Un besoteee y felices viajes :) jejeje